

Soledad
Ordoñez
Raquel Oliva, Madrid, Febrero 2026.
Hay profesionales que diseñan espacios. Y otros que diseñan sensaciones. Soledad Ordóñez pertenece a ese segundo grupo.
Su mirada va más allá de la forma: busca la intención, la atmósfera y la emoción que cada proyecto necesita transmitir. Porque entiende que la arquitectura no solo se habita, se siente.
Hoy Soledad se sienta en un encuentro donde hablaremos de creatividad, sensibilidad y del poder de la luz para transformar los espacios y la experiencia de quienes los viven.
Una conversación pausada, honesta y necesaria. Como la buena arquitectura.
Soledad, gracias por encontrar un hueco en tu apretada agenda. Sabes que a nivel profesional te respeto y me encanta lo que haces, pero a nivel humano te admiro y quiero.
Raquel: Soledad, cuando empiezas a diseñar un espacio… ¿piensas antes en la arquitectura o en la emoción que quieres que se sienta al entrar?
Soledad: Cuando empezamos a hacer bocetos, vamos volcando la emoción de lo que nos transmiten, tanto el espacio como quienes van a habitarlo, lo que va convirtiendo en un engranaje perfecto a ambas cosas. Creamos desde la ilusión y con la certeza de que quien nos elige, busca lo que transmitimos, le atrae nuestra esencia, tanto en el resultado final del proyecto como durante el proceso del mismo.
En tus últimos proyectos has trabajado con Oliva Iluminación. ¿En qué momento del proceso decides que la luz no puede ser un “añadido”, sino parte estructural del concepto?
Sí, he trabajado con Oliva desde mis primeros proyectos y sigue siendo de mis principales colaboradores, llamar proveedores a los amigos, no hace justicia a la relación que hemos desarrollado durante todos estos años. La luz para nosotros es la base del proyecto, es desde donde hablas sin decir, nuestro punto de partida, cuando imagino un espacio, se perfectamente qué piezas puedo elegir. Me gusta la luz que "brota" , que la percibes pero prácticamente no sabes desde dónde se está iluminando.
- Muchos clientes creen que iluminar es “poner focos”. ¿Qué cambia realmente cuando el diseño lumínico está bien pensado desde la arquitectura?
- Justo lo que te decía antes, que los focos no se deberían ver, solo deberíamos ver las piezas de iluminación que decoran o que aportan técnicamente, una solución, como en el caso de la iluminación para arte, que cuando le da protagonismo a la obra, desaprece de la vista el objeto lumínico.
- ¿Recuerdas algún proyecto donde la luz transformara completamente la intención inicial del espacio? (Puedes contar un caso real. Storytelling. Eso vende.)
- Como la luz la concebimos desde el minuto cero, nunca transforma la intención inicial, pero en cada proyecto, nos sorprende el "encendido" final.
- La arquitectura trabaja con materia, pero la luz es intangible. ¿Cómo dialogan en tu cabeza el hormigón, la madera o el vidrio con algo que no se puede tocar?
- Es Intangible pero transforma la materia, convierte cualquier material en algo di ferente, imagínate una piedra natural retroiluminada, se puede convertir desde un material plano a una pieza decorativa con volumen, o un panelado de madera con el zócalo iluminado de forma indirecta, la luz transforma, potencia.
"Diseñar con y apartir de la luz es
lo que marca la diferencia y llena de personalidad"
- En colaboración con Oliva, ¿qué valor aporta contar con un equipo especializado en iluminación frente a resolverlo desde estudio?
- Sobre todo un apoyo en cuanto a elegir el producto idóneo, los técnicos manejan muy bien la potencia por ejemplo y dependiendo del tipo de luz natural, aportan soluciones que muchas veces desconocemos porque no podemos conocernos el catálogo completo.

- Vivimos en una era donde la estética manda en redes. ¿Crees que hoy diseñamos espacios para ser vividos o para ser fotografiados? ¿Cómo influye la luz en eso?
- Creo en la belleza de lo estético y me encanta plasmarlo en fotos, a mi me gusta que los espacios sean "vivibles" para sus habitantes, con ambas cosas, seguro que serán muy fotografiados, y la luz es clave sobre todo la temperatura para poder jugar también con sombras a la hora de fotografiar.
- ¿Qué errores ves más a menudo en proyectos donde la iluminación no se ha trabajado estratégicamente?
- Veo "manchas", hay proyectos en que los techos paracen campos sembrados por el exceso de luminarias o abientes convertidos en campos de fútbol, y el error más comun es desconocer de potencia y temperatura.
- Si tuvieras que definir en una frase lo que significa para ti diseñar con luz… ¿qué dirías?
- Diseñar con y apartir de la luz es lo que marca la diferencia y llena de personalidad mis proyectos.
- Mirando al futuro, ¿cómo imaginas la evolución de la arquitectura en relación con la tecnología lumínica y el bienestar humano?
- Imagino que cada vez hay más posibilidades de acercarse al conocimento de la luz y herramientas muy versátiles para poder integrar con delicadeza, con acertividad y aportar mayor funcionalidad desde la belleza de luz, creando ambientes 100% confortables.
La conversación con Soledad Ordóñez me recuerda que la arquitectura no es solo materia, sino intención. Que cada espacio guarda una historia y que la luz, cuando se piensa con sensibilidad, tiene la capacidad de revelarla.
Gracias, Soledad, por compartir tu mirada, tu proceso y esa forma tan honesta de entender el diseño desde la emoción y el respeto al espacio. Porque cuando la arquitectura y la luz dialogan con propósito, el resultado no solo se ve.
Se vive.
Raquel Oliva | Oliva Iluminación
